Al pensar el concepto de espuma, se hace inevitable figurar su naturaleza esponjosa y estructura porosa, pues en estricto rigor consiste en la dispersión de un líquido o sólido a través de burbujas de aire. Esas finas películas que se adhieren entre sí tienen una condición frágil, pero son también una barrera protectora y aislante. “Debajo de la espuma” es una exhibición que nos habla de esa ambigüedad entre transparencia y opacidad, permanencia y tránsito; donde la intimidad es contención a la vez que vulnerabilidad en el contexto cotidiano y doméstico del baño de casa. Valeria Salinas se introduce en su privacidad, entendiéndolos como refugios, lejos de las miradas ajenas, sin exponerlos en demasía. Mediante el estudio de la luz, el color y la composición, juega con las distancias y los puntos de vistas, lo detallado versus lo esbozado; a veces, actuando como una observadora lejana, otras, como partícipe de la escena. ¿Cuánto acercarse? ¿Cuánto mostrar? Ya que, es al explorar lo que está debajo de lo efímero y reiterativo, donde se encuentra lo irrepetible, porque las experiencias siempre terminan por cobijarse y arraigarse en la profundidad de las superficies.
Nathalie Goffard



